Definición: Esta patología se define como la deformidad presente en el pie por un exceso en el arco junto con desviaciones del talón.

Síntomas: Dolor principalmente en el talón o en las cabezas metatarsianas ya que requiere hacer un apoyo mayor en dichas zonas; igualmente callos en las zonas mencionadas anteriormente.

Causas: Existen diferentes causas que conllevan a padecer de pie cavo: el primero es el pie cavo neurológico que se genera por desequilibrios musculares generando un acortamiento de los músculos que permiten la extensión de los dedos.

En el caso del pie cavo esencial es aquel en el que no se percibe una patología específica asociada; esta causa se evidencia comúnmente en deportistas. Finalmente, el pie cavo secundario que se genera por otro tipo de alteraciones como la artritis u otro tipo de afectaciones en el apoyo del pie como quemaduras en la zona, cicatrices o lastimaduras.

Tratamiento: Primero se debe generar un alivio de los síntomas que presente el paciente. Inicialmente se puede tratar la patología haciendo uso plantillas ortopédicas a medida. Adicionalmente se debe hacer un cambio en el calzado y hacer uso de zapatos cómodos, flexibles y anchos. Adicionalmente se recomienda realización de ejercicios para disminuir el dolor como: Caminar descalzo sobre una superficie regida, subir pendientes apoyando primero el talón y bajar superficies de espalda igualmente apoyando el talón primero.